jueves, 22 de febrero de 2018

LOS TANGOS DEL AMURE

Lo que hemos hecho habitualmente en otros trabajos es la antología de tangos sobre un tema, midiéndolos a partir de un ranking por la aparición de un universo seleccionado del vocabulario relacionado con el tema en un repertorio de 1252 tangos, valses y milongas. Para los tangos que tratan sobre amurados (y alguna que otra amurada), que llamamos los del “amure” y están referidos al abandono por parte de la mujer o el hombre a su pareja,  no nos proponemos hacer una antología, porque son más de 200, (278 para ser exactos). Haremos entonces solo el listado de los que no están calificados como “traición”, que son 91 y son motivo de un trabajo aparte, pero aun sin esos los del amure son demasiados para hacer la antología. Nos limitaremos a los listados. No es fácil además construir un vocabulario sobre el dolor del abandono o de la pérdida. Tampoco están incluidos los que tienen que ver con una ausencia o pérdida sin amure de por medio.

Aparecen pues aquí, no las letras enteras, pero sí los versos de las letras en que aparecen el verbo "amurar" o sus derivados.


Como complemento, hacemos una comparación de la presencia del término con los poetas del mundo del lunfardo y sus contemporáneos. Entre estos poetas hay letristas  como Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, y los dos Homeros: Expósito y Manzi.





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LOS TANGOS DE LOS NEGROS


Este trabajo empezó queriendo ser una más de una serie de antologías de tangos sobre diferentes temáticas, en este caso la de los negros en la letra del tango. Pero, en busca de una visión de la actitud de la letra tanguera y por lo tanto, de la sociedad de la época en que floreció el tango, resultó necesario revisar la literatura referida al papel de los negros en el tango, y sobre todo en su origen. El documento pasa entonces a ser, además de una antología de un puñado de letras referidas a los negros, una recopilación de textos sobre los negros y el tango y de datos biográficos de personalidades de ascendencia negra en la historia del género.

Los textos se adentran además en las características de la milonga y el candombe y su incidencia en el origen de la danza que inauguró el tango en los peringundines antes y alrededor del 900. Un énfasis particular e inevitable es en el papel de las academias montevideanas en ese origen. También figuran aquí los carnavales montevideanos, con sus comparsas de negros y lubolos y los temas que componían. Para ambientar esos orígenes, nada como la letra de “Los disfrazados”, del uruguayo Carlos Mauricio Pacheco, la primera de nuestra antología ya que es de 1906.

Para muchos de estos textos se hace ineludible la mención al libro de Vicente Rossi, “Cosas de negros”, que fuera desautorizado por algunos en sus formas pero reivindicado por muchos en su esencia.

No se puede tratar este tema sin señalar que, al igual que toda la cultura afroamericana, el papel de los negros ha sido menospreciado y ninguneado, y los personajes negros muchas veces ridiculizados o folklorizados. No vamos a profundizar nosotros en esto, pero está contemplado en los textos que incluimos.

Del conjunto de los textos se desprende que la presencia mayor de negros en la historia del tango estuvo en el origen del baile y de su música, con abundancia de intérpretes instrumentistas y payadores de los más antiguos, como Gabino Ezeiza.


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LOS TANGOS DE LOS BARRIOS


es que el tango evoca siempre
el alma del arrabal
Víctor Pérez Petit

un arrabal con casas
que reflejan su color de lata
un arrabal humano
con leyendas que se cantan como tangos
Homero Expósito


El barrio, y en particular el arrabal, es el escenario ineludible de la letra del tango en todas sus modalidades: contiene a sus personajes, a las calles, a los conventillos, a los bulines, a los bailongos y a los duelos criollos entre otras cosas, a los dramas individuales y colectivos y a los rantes sainetes.

Dedicamos otros trabajos a una parte de las letras vinculadas con este mega-escenario. En uno de ellos (“Los tangos callejeros”) incluimos calles, esquinas, faroles y buzones. En otro (“Los tangos del conventillo”) exploramos esos micromundos. En este nos adentramos en la ciudad, sus barrios y sus arrabales.

Estudiamos para eso la aparición de un conjunto de términos  en un repertorio de 1252 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predominen como temas la ciudad y el barrio.

Si bien, como hemos señalado, la calle como escenario está en otro trabajo, incluimos en el vocabulario de este “las calles” y también “las casas” como elemento esencial del barrio.

Incluimos un listado de barrios de Buenos Aires que aparecen en las letras de nuestra base de datos. No se corresponde exactamente con la lista de barrios del Buenos Aires actual ni el de los primeros tiempos del tango, porque las denominaciones y circunscripciones cambian, se yuxtaponen y a veces en las letras no se corresponden exactamente con un barrio sino con una zona mayor o menor pero que recibía una denominación como si fuera un barrio...

Barrio Sur, Montevideo, 1920 (CdF)

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LOS TANGOS DE LA TRAICIÓN


Y luego porque para esos hombres el amor era una cuestión de vanidad personal, esos hombres no entendían que el hecho de que una mujer se enamore o no se enamore de uno es un hecho casual, es un hecho quizá tan misterioso para ella como para uno. Pero los compadritos no lo veían así, veían un desdén

Jorge Luis Borges


Me quiebro en mi canción
como un puñal de acero
pa' cantar una traición.
“Yo soy el tango” Homero Expósito


Compilamos en este trabajo letras de tangos, valses y milongas que tienen como tema común la traición, de un repertorio de 1251 letras. Del conjunto de letras trataremos de discernir cuál era/es la definición de traición que caracteriza al repertorio tanguero, fundamentalmente en relación con el amor y las mujeres.

En estas antologías solemos recopilar menciones a un conjunto de términos relacionados con el tema que estudiamos, en este caso en principio solo pensaba buscar letras que incluyan el término traición y sus derivados (traidor, traicionar, traicionera, etc.) ya que prácticamente agotan el tema por sí solos. He agregado los términos ingratitud, infidelidad, engaño, mentira y falsedad con sus derivados, como colaterales, para poder cotejar y ver si hay letras que reúnan a más de uno, aunque las cinco implican a mi entender un grado menor de condena que la traición.

En otro trabajo recopilamos los que llamamos tangos “amargos”, en que se reprocha a la vida, a Dios y/o al destino en clave pesimista, cínica o nihilista. Muchos de ellos entran en la órbita de esos conceptos de falsedad, engaño o traición, y algunos están incluidos también en esta antología. Pero acá están fundamentalmente las traiciones en el amor, generalmente de mujeres, ya que en la letra del tango predomina la perspectiva masculina (más o menos irremediablemente machista). A menudo estas traiciones se engloban como causa o parte de aquella visión negativa del mundo que vimos en los tangos amargos. Es difícil separar los campos.




Duelo criollo – N. Ayrinhac


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LOS TANGOS DE LAS CASAS

Las letras tangueras suelen contar historias o describir ambientes. En ambos casos los hay de exteriores y de interiores. Sobre los interiores tenemos ya otros trabajos “Los tangos del conventillo” donde hay patios y también piezas, bulines y cotorros, “Los tangos del hogar” y “Los tangos del cabaret”. En exteriores están “Los tangos callejeros” y “Los tangos de los barrios”. Las casas, vistas desde adentro o desde afuera, distintas a los conventillos, merecen un trabajo aparte. Son, como las esquinas, los faroles, las plazas, parte del paisaje urbano y en particular del arrabal, objeto especial de la nostalgia tanguera del hogar y la inocencia.


Estudiamos en este trabajo la aparición de un conjunto de términos en un repertorio de 1263 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que tengan presencia importante las casas. Entre los términos que investigamos (los de interiores y los de exteriores) incluimos parrales, glicinas, malvones y rosales, fieles representantes de la añorada flora de patios, jardines y balcones. Por un análisis de otras flores y también jardines ver “Los tangos floridos”.







Patio en San Telmo

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sábado, 17 de febrero de 2018

LOS TANGOS DE LAS CARTAS

La época de oro del tango es anterior incluso al uso extendido del teléfono, ni que hablar de las formas actuales de la comunicación electrónica. Las cartas se escribían, se enviaban y se guardaban, y en ella iban historias y sentimientos

Estudiamos en este trabajo un repertorio de 1252 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predomine como tema alguna carta –desambiguamos: no las de la timba (esas van en otro trabajo) sino las de la correspondencia epistolar.
  
Como complemento, hacemos una comparación de la presencia de las cartas con los poetas del mundo del lunfardo y sus contemporáneos...



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LOS TANGOS DE LA PILCHA

…en aquel tiempo había una gran diferencia entre la indumentaria del pueblo y la indumentaria de los niños bien.
Jorge Luis Borges

La mención de objetos de uso cotidiano tiene un lugar entrañable en la poesía y en la canción popular, dándole el toque a tierra tan necesario para que la luz de la luna se refleje en un vidrio roto, como quería Chéjov. En particular, en la letra del tango, la referencia a prendas y accesorios de vestir cumple ese rol y, cuando el tango se hace nostalgia, alumbra en un lengue o unos fanguyos un momento histórico, un tipo social (la milonguera, el compadre, el poligriyo), una diferencia de estatus económico.

Estudiamos en este trabajo la aparición de un conjunto de nada menos que 101 términos  en un repertorio de 1246 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que tenga un lugar importante la descripción de la vestimenta. Es posible que se nos haya escapado alguno.

Incluimos “pinta” en el entendido de que la vestimenta hace a la pinta, aunque hay otros aspectos corporales que contribuyen a la “pinta”: pelo, barba, maquillaje, cara… Irán en otro trabajo...


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