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sábado, 24 de febrero de 2018

LOS TANGOS DEL GRINGO


La inmigración a estas tierras en épocas de origen del tango tiene su propia y determinante importancia histórica en todos los terrenos. Nos interesan en particular en las relaciones que se establecen entre “criollos” y “gringos” y que se reflejan en la literatura, y en particular en la letra del tango. En la historia del tango cantado, y en la del sainete y el teatro rioplatense –tiempos de orígenes-  la aparición del italiano es cualquier cosa menos inadvertida. Es conocida la contraposición que hacía Borges –la veremos más adelante- entre los viejos tangos criollos y los posteriores a 1917, “maleados” por los gringos, según él. Es evidente que hubo repercusiones muy fuertes –en la vida y el tango- de la presencia del gringo en el Río de la Plata y se las pueden rastrear a través de toda la historia de la letrística tanguera. Hubo muchos tanos en la vida que el tango pinta y también entre los autores e intérpretes del tango –raro sería que no se notara. Vayan estas líneas como un panorama de esa influencia.


Nótese que GRINGO es un término que designa al inmigrante desde el punto de vista –cargado de desconfianza y desprecio- del criollo. Si el tango cantado es, en nuestra opinión, un derivado de la música criolla, es un derivado fecundado –no decimos “maleado” como Borges - por el gringo. Por razones que no entraremos aquí a analizar, las referencias a los gringos son, mayoritariamente, a italianos, pero, en muchos sentidos, es equiparable la actitud ante “gallegos” o “galaicos” –inevitablemente mozos de bar o almaceneros- aunque con menos presencia en la letra del tango. Quizás, podríamos suponer que por motivos lingüísticos, los españoles fueran “menos extranjeros” que otros a la vista del criollo. Si alguna querella había con ellos era la histórica: era el extranjero contra el cual se había fundado la patria criolla y ahora venían.... Aunque si hablamos de lenguaje, la revancha del tano seguramente vino en la incorporación de términos del italiano en el lunfardo que permea hasta hoy el habla popular rioplatense. Apoliyar, Bagayo, capo, festichola, lungo, mufa... ni que hablar del mundo de la pizza y de la pasta ... buseca, mortadela, minestrone, pastasciuta, pesto, pizza, polenta, tuco... y hasta quizá la propia palabra lunfardo. No hay menciones a la polenta en las letras, solo una en sentido figurado y otra con el apellido del tano Domingo Polenta.

Estudiamos en este trabajo la aparición de un conjunto de términos  en un repertorio de 1163 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predominen el inmigrante y sus ambientes, en particular el italiano ...




Aquí el enlace con el artículo completo en pdf


jueves, 22 de febrero de 2018

LOS TANGOS DE LOS BARRIOS


es que el tango evoca siempre
el alma del arrabal
Víctor Pérez Petit

un arrabal con casas
que reflejan su color de lata
un arrabal humano
con leyendas que se cantan como tangos
Homero Expósito


El barrio, y en particular el arrabal, es el escenario ineludible de la letra del tango en todas sus modalidades: contiene a sus personajes, a las calles, a los conventillos, a los bulines, a los bailongos y a los duelos criollos entre otras cosas, a los dramas individuales y colectivos y a los rantes sainetes.

Dedicamos otros trabajos a una parte de las letras vinculadas con este mega-escenario. En uno de ellos (“Los tangos callejeros”) incluimos calles, esquinas, faroles y buzones. En otro (“Los tangos del conventillo”) exploramos esos micromundos. En este nos adentramos en la ciudad, sus barrios y sus arrabales.

Estudiamos para eso la aparición de un conjunto de términos  en un repertorio de 1252 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predominen como temas la ciudad y el barrio.

Si bien, como hemos señalado, la calle como escenario está en otro trabajo, incluimos en el vocabulario de este “las calles” y también “las casas” como elemento esencial del barrio.

Incluimos un listado de barrios de Buenos Aires que aparecen en las letras de nuestra base de datos. No se corresponde exactamente con la lista de barrios del Buenos Aires actual ni el de los primeros tiempos del tango, porque las denominaciones y circunscripciones cambian, se yuxtaponen y a veces en las letras no se corresponden exactamente con un barrio sino con una zona mayor o menor pero que recibía una denominación como si fuera un barrio...

Barrio Sur, Montevideo, 1920 (CdF)

Aquí el enlace con el artículo completo en pdf

viernes, 16 de febrero de 2018

LOS TANGOS DEL BOLICHE

Ya está el sol dividiendo en dos el día
y herida de luz está la tierra
y a esa hora sin embargo, todavía,
frente a la copa de su melancolía
hay un bohemio trasnochado en la taberna
Alberto Mastra: Harina amarga

Hemos englobado en el título de este trabajo, en particular en la palabra “boliche” diversas realidades incluyendo fondines, bares, cafetines, cantinas, figones, tabernas, almacenes y bodegones, y hasta pulperías.

El diccionario lunfardo de todotango define “boliche” como:
(pop.) Casa donde se venden comestibles (TG.)// casa de negocio al menudeo (TG.)// establecimiento comercial o industrial de poca importancia, especialmente el que se dedica a la venta y consumo de bebidas y comestibles, almacén y despacho de bebidas (AD)// local nocturno donde se sirven bebidas alcohólicas/

Si bien hoy en día decir “boliche” sugiere lugar nocturno bailable y de copas, no es esa la definición que le dieron y le damos aún los tangueros.

Pongo en duda que exista alguna de las categorías que englobamos en esa palabra en estado puro: cada una tiene una combinación diferente de elementos.Todo depende del barrio, de la historia del lugar, de la idiosincrasia de sus parroquianos. Una combinación representativa estaba en el ambiente aquel del “guitarrero viejo, astroso y borracho, musiquero alterno de almacén y bar”[1] –en Uruguay quedan algunos sobre todo en el interior.

Buenos Aires conserva hoy –Montevideo en menor medida -por amor a su memoria y con aprovechamiento turístico, lugares como ese que fueron escenarios del origen del tango, de sus letras, lugar de encuentro de sus poetas. Herederos de las pulperías de las orillas, con distintas mezclas en su uso y en sus parroquianos: en algunos predomina el café y la charla, en otros la comida más o menos grasosa, o la timba y el billar, o la música -siempre el alcohol. Algunos cerca del puerto, otros en las avenidas o en los arrabales, unos más bien mugrientos, otros finolis.

En Montevideo el legendario y hoy resucitado bar “El Hacha” fue almacén y bar y fue cuna de la prosa de Julio César Puppo “El Hachero, en que los orientales encontramos el aroma de los primeros tiempos del tango.El artículo de Alejandro Michelena sobre este boliche, el más antiguo de Montevideo[2] ilustra la evolución de los establecimientos de este tipo, de pulpería a restaurante con show de tango. Otros que vienen a la mente son el legendario Fun Fun[3]

Estos son ámbitos distintos al del cabaret, el otro escenario de historias retratadas por el tango. Pero estos cafetines no estaban lejos de los cabarets y de los teatros, y por sus mesas pasaron muchos de los mismos personajes y artistas. Iban a comer allí después de las funciones. En Montevideo, por ejemplo, después del Royal Pigall, el Tabarís, el Bataclán y el Scala, los parroquianos y los músicos iban al Monterrey.

Álvaro Saralegui-Acuarela. Cafés Suizo y Monterrey

Aquí el link con el artículo completo en pdf.




[1] “Guitarrero viejo” , poema de Washington Benavides musicalizado por Carlos Benavídes, interpretado entre otros por Alfredo Zitarrosa.
[2] http://letras-uruguay.espaciolatino.com/michelena/almacen_y_bar_el_hacha.htm
[3] http://letras-uruguay.espaciolatino.com/michelena/fun_fun.htm