sábado, 24 de febrero de 2018

LOS TANGOS MÁS "LUNFA"


lunfa (lunf.) Apoc. de Lunfardo. Ladrón de menor cuantía (AD.), ratero (AD.), delincuente, malviviente// jerga inicialmente delincuente, extendida a la zona bonaerense y después a las principales ciudades del país, de uso popular, que ha exportado vocablos y es conocida por todas las clases sociales.

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El siguiente ranking es el resultado de un estudio de 315 términos más o menos lunfardos en un universo de 1148 letras de tangos, milongas y valses criollos. Transcribe fundamentalmente las 44 composiciones que contienen 15 o más de esos términos.[1]

Ver en otra parte de este blog un trabajo dedicado al lunfardo en general, "El lunfardo y la letra del tango", y la "Antología de poetas lunfa" que reune una selección de la obra de poetas, algunos de ellos también letristas.



[1] Con excepción del tango “Barajando” que en nuestro análisis presentó 11 términos pero es considerado siempre uno de los tangos más lunfardos.



Aquí el enlace con la antología completa en pdf


LOS TANGOS FLORIDOS


Dentro de las vertientes criolla y romántica de la letra tanguera abunda la mención a las flores; no tanto en la de los tangos “lunfa”. Procuraremos confeccionar un listado y antología de los tangos más “floridos”, estudiando el uso en las letras de un repertorio de palabras que designan árboles y flores o se relacionan con ellos, desde la inocencia criolla del “agua florida” a los jardines modernistas. De las madreselvas, cardos y yuyos silvestres (y ese “medallón de yuyo” del cornetín de tramway), a las violetas de las violeteras en calles y cabarets, o a los lirios, nardos y azucenas de los lánguidos salones con música de Chopin.

Como curiosidad: no incluimos la palabra “cultivar” en la lista porque no aparece en ninguna de las letras. Pero sí incluimos “mariposa” porque van de flor en flor, aunque en la letra de los tangos “mariposas” son más bien las que queman sus alas acercándose cual Ícaras pecadoras a la luz que no les es propicia... porque nacieron en el conventillo y lo abandonaron por la luz del centro.

A esos efectos examinamos el uso de esos términos en una base de datos de 1163 tangos, valses y milongas. Aparte, analizaremos parte del mismo vocabulario en un conjunto de 387 canciones criollas de diverso género, algunas de las cuales formaron parte del repertorio inicial de Gardel con Razzano. En el caso particular de los valses, los incluimos junto con tangos y milongas si son parte del repertorio habitual de orquestas y cantores tangueros, y aparte como canciones criollas, si no lo son.

El resultado es un ramillete de letras en las que predomina la evocación, como en general en la letra del tango, de la fragancia de las flores como la de la inocencia del ayer, la de los patios aromados y coloreados del erial de la niñez.



Aquí el enlace con el artículo completo en pdf

LOS TANGOS DEL ESCOLASO


Escolaso (jgo.) Juego de azar por dinero// lugar de ese tipo de juego// acción y efecto de escolasar
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Examinamos para este trabajo 1163 letras de tangos, valses y milongas que figuran en nuestra base de datos, en busca de una lista de términos relacionados con el juego de azar y las apuestas. No incluimos el turf, que consideraremos aparte, ya que tiene otras connotaciones, relacionadas con los tungos que son seres vivos. En todas estas letras el juego de azar pasa a ser metáfora de otras cosas en la vida.  Se puede muy bien, nos dicen estas letras, ver al amor o a la vida como una timba, un tute o una carpeta. Piénsese tan solo en el uso que le damos en el habla popular a los términos “irse al mazo”, “jugarse la vida” o “tener carpeta”.




Aquí el enlace con el artículo completo en pdf






LOS TANGOS ESTULEROS


Estulero (turf) Propietario o concurrente de un Stud// lo vinculado a un Stud
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Examinamos para este trabajo 1163 letras de tangos, valses y milongas que figuran en nuestra base de datos, en busca de una lista de términos relacionados con el el turf. En otro trabajo listamos los relacionados con la timba, pero en ese no incluimos el turf, ya que tiene otras connotaciones, más “deportivas” o relacionadas con los tungos que son seres vivos y despiertan un sentimiento adicional. Polvorín, por ejemplo, solo figura con dos menciones en este ranking porque es más una declaración de amor al caballo que una letra turfística propiamente dicha.

Determinaremos así un listado de los tangos más “estuleros”, cuyas letras ofrecemos al final del trabajo. Más que los tangos del escolaso, que en su mayoría son metáforas del amor o de la vida, estos muestran un amor mayor al escenario y a la actividad de las carreras, aunque también la utilizan en sentido figurado a menudo...


Aquí el enlace con el artículo completo en pdf

https://drive.google.com/file/d/1T9ua7VNFYKGPFIAP3pdURENqNbKAm0RP/view?usp=sharing

LOS TANGOS DEL LABURO


Trataremos de identificar y antologizar en este trabajo las letras de tangos y afines que hacen mención al mundo del trabajo, incluyendo primordialmente a aquéllos dedicados a oficios de las primeras décadas del siglo XX.

Para esto examinaremos la aparición de una serie de términos de ese universo  en una base de datos de 1163 letras de tangos, valses, milongas y canciones tangueras.

No incluímos ni a los chorros/caneros (ni pungas, ni mecheras) ni a los bailarines, ni a los músicos, ni a los cantores, ni a los poetas, ni a las cabareteras y afines, laburos también al fin, pero que examinaremos por separado en otros trabajos. Pero sí incluimos a los cafishios, porque ser fiolo no parece haber sido propiamente un delito sino una costumbre con mucho de oficio.

El laburo aparece en el conjunto de la letra del tango envuelto en un punto de vista moralista resumible como: “Levantate y andá a laburar” – muchas veces expresado por las mujeres de los sujetos, ostensiblemente en “Haragán”, más en serio en otros (“Farabute” de nuestro Casciani) y con impecable ironía en “Seguí mi consejo”, llegando hasta el fuerte moralismo amargo de Discepolo: “Da lo mismo el que labura noche y día como un buey...”

En el mundo de las orillas los laburantes, muchas veces inmigrantes que vivían en los conventillos, convivían inevitablemente entreverados con chorros, jugadores, cafiolos, cabareteras y malandras. Y se le planteaban, tanto a hombres como a mujeres, como alternativas la vida más o menos delictiva y la del trabajo.  Trabajo que, por otra parte, era mayoritariamente de oficios de pobres muchas veces para otros pobres, era “yugar” en duras condiciones – como lo es hoy aún para muchos, por otra parte. Pero las primeras décadas del siglo veían todavía jornadas de más de 8 horas, condiciones de explotación, locales insalubres que propiciaban la tuberculosis... y los que vinieron buscando la América pagaron duro derecho de piso. Así fue que trajeron con ellos, junto a la ética del trabajo, la lucha por los derechos obreros. Pero es sabido que la la letra del tango refleja menos las luchas colectivas que las peripecias más íntimas y personalizadas, desde la galería de personajes de Celedonio Esteban Flores en la década del 20 hasta la evocación de los oficios de arrabal de Homero Manzi en la del 40.

Es paradigmático “Paquetín paquetón” en que aparecen tres oficios con perspectivas reales e ideales: el del padre (zapatero), el del hijo (canillita) y el que sueñan ambos (jockey)...


Aquí el enlace con el artículo completo en pdf

https://drive.google.com/file/d/1kS8oYcJckMOHGfYXi8zWthKslIONefBb/view?usp=sharing


LOS TANGOS DEL GRINGO


La inmigración a estas tierras en épocas de origen del tango tiene su propia y determinante importancia histórica en todos los terrenos. Nos interesan en particular en las relaciones que se establecen entre “criollos” y “gringos” y que se reflejan en la literatura, y en particular en la letra del tango. En la historia del tango cantado, y en la del sainete y el teatro rioplatense –tiempos de orígenes-  la aparición del italiano es cualquier cosa menos inadvertida. Es conocida la contraposición que hacía Borges –la veremos más adelante- entre los viejos tangos criollos y los posteriores a 1917, “maleados” por los gringos, según él. Es evidente que hubo repercusiones muy fuertes –en la vida y el tango- de la presencia del gringo en el Río de la Plata y se las pueden rastrear a través de toda la historia de la letrística tanguera. Hubo muchos tanos en la vida que el tango pinta y también entre los autores e intérpretes del tango –raro sería que no se notara. Vayan estas líneas como un panorama de esa influencia.


Nótese que GRINGO es un término que designa al inmigrante desde el punto de vista –cargado de desconfianza y desprecio- del criollo. Si el tango cantado es, en nuestra opinión, un derivado de la música criolla, es un derivado fecundado –no decimos “maleado” como Borges - por el gringo. Por razones que no entraremos aquí a analizar, las referencias a los gringos son, mayoritariamente, a italianos, pero, en muchos sentidos, es equiparable la actitud ante “gallegos” o “galaicos” –inevitablemente mozos de bar o almaceneros- aunque con menos presencia en la letra del tango. Quizás, podríamos suponer que por motivos lingüísticos, los españoles fueran “menos extranjeros” que otros a la vista del criollo. Si alguna querella había con ellos era la histórica: era el extranjero contra el cual se había fundado la patria criolla y ahora venían.... Aunque si hablamos de lenguaje, la revancha del tano seguramente vino en la incorporación de términos del italiano en el lunfardo que permea hasta hoy el habla popular rioplatense. Apoliyar, Bagayo, capo, festichola, lungo, mufa... ni que hablar del mundo de la pizza y de la pasta ... buseca, mortadela, minestrone, pastasciuta, pesto, pizza, polenta, tuco... y hasta quizá la propia palabra lunfardo. No hay menciones a la polenta en las letras, solo una en sentido figurado y otra con el apellido del tano Domingo Polenta.

Estudiamos en este trabajo la aparición de un conjunto de términos  en un repertorio de 1163 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predominen el inmigrante y sus ambientes, en particular el italiano ...




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viernes, 23 de febrero de 2018

LOS TANGOS DEL TIEMPO QUE PASA


Mi madre decía que en su época, en que estaba de moda la canción francesa con Ives Montand, Jean Sablon y Edith Piaf a la cabeza, la expresión más común en ese repertorio era "Le temps passe". 

Esto no es así en las letras tangueras, pero innegablemente el tango tiene un vínculo importantísimo con el ayer, sobre todo cuando la letra se vuelve nostalgia del pasado en la década de 1940. Estudiamos en este trabajo la aparición de un conjunto de términos y expresiones en un repertorio de 1163 tangos, valses y milongas, para definir un listado de letras del universo tanguero en las que predomine como tema el paso del tiempo. De ahí que esta lista será larga, pero incluirá también como contrapartida la mención al mañana, y otras referencias más concretas como por ejemplo a días, meses o años, a verbos como añorar o evocar, o a conceptos más abstractos pero relacionados con el paso del tiempo, como temprano/tarde, todavía... . Decidí no incluir mañana (la matutina)/ tarde/ noche que irán en otro trabajo con los tangos climáticos, al igual que las estaciones. Es particularmente difícil hacer una selección porque muchos tangos cuentan historias y las historias todas se insertan en el tiempo, tratamos de afinar para incluir las letras que se refieren más directamente al paso del tiempo.

No incluí en la búsqueda en detalle los términos “recuerdo”, “olvido”, “nunca”, “siempre” “día” y “hoy”, aunque son más que pertinentes, porque había demasiadas instancias de su uso (más de 300 en cada caso) –esto podría alterar en algo el orden del ranking pero espero que no demasiado.

El “ubi sunt” universal está contemplado con las expresiones “Dónde están” “Dónde andarán”, “Qué habrá sido...”, etc. Pude incluir “para siempre”, “por siempre”, “ya nunca” y “nunca más” pero no “ya no”. Faltan también expresiones como “se fue/ fueron”. Si encontrara una manera fácil, podría analizar el porcentaje del uso de tiempos verbales en la letra tanguera pero ni falta que hace, seguramente predomina el pretérito, y ampliamente. Sin embargo incluyo en la selección “El último organito” que, en un alarde poético, usa el tiempo futuro para referirse al pasado.


Arroyo Maldonado - puente sobre la calle Vera


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https://drive.google.com/file/d/1A9vwahyB9fRt_humX5Oon4fjnJyPxP9x/view?usp=sharing